Opinió Cullera

Catolicidad, Universalidad y Monseñores
11/07/2019
En mi niñez, en el Colegio de la Milagrosa, me enseñaban que católico, significa universal, o sea, no tribal. He consultado con el DRAE, con el Diccionario Enciclopédico de Plaza y Janés y con la Enciclopedia Universal y me sale lo mismo: catolicidad igual a universalidad. Parece que no es esa la opinión de los monseñores y clérigos nacionalistas.

Recientemente  ha sido nombrado Obispo de Tarragona D. Joán Planellas.
En sus primeras declaraciones, concedidas al diario El Punt Avuí, subvencionado por el Gobierno catalán, parece  un buen discípulo de Monseñor Narcís Jubany; o del párroco de Perafita, José Campos que como publicaba La Vanguardia decía: <<...Si alguien cree que los jóvenes católicos están faltos de capacidad de reacción, si es preciso violenta, (puro amor cristiano), se equivoca. El sentido religioso es tan patente como el de ser catalán>>. O  de Francesc Pardo, Obispo de Gerona, que decía tener: <<sentimientos de dolor y preocupación por los que están privados de libertad, en prisión, con unas acusaciones que gran parte de la ciudadanía rechaza, y por los que se han visto forzados al exilio>>.
Monseñor, esa <<gran parte de la ciudadanía>> ¿es española o solo catalana? Y si ni siquiera toda la ciudadanía catalana está en el <<rechazo>>, Ud. ¿es el Obispo de todos o solo de los que piensan como Ud?.
Y en cuanto al dolor, ¿también lo hace extensivo a los que sufren presión social, insultos, acosos, incluidos niños en las escuelas, pintadas en sus domicilios y exilio como,  por ejemplo, el comediógrafo Albert Boadella?
Porque como dijo el otro <<no hay que olvidar que los nacionalistas siempre estuvieron arrimados a las sotanas>>.
Pero volviendo a la elección del Prelado Planellas como Obispo de Tarragona;  según el periodista Andrés Nef <<la sustitución del anterior Obispo de Tarragona produjo tensiones en el movimiento religioso y presiones de fieles soberanistas que no veían bien la posibilidad de que el Obispado fuera ocupado por un religioso de Barbastro o de Valencia>>. O sea, de <<ellos>>.
El mismo Planellas, en la entrevista concedida al citado diario, defiende que <<a la hora de escoger un Obispo, que sea del lugar o del territorio>>. O sea, <<nuestro>>.
Tengo entendido que por el Canon 377,la elección de obispos la realiza el Papa, a veces, asesorado por el Cabildo Catedralicio.
Pero que tengan cuidado los sucesores del Papa Francisco porque creo que la dignidad de Sumo Pontífice lleva aparejada la de Obispo de Roma; y según los argumentos  de estos monseñores, los próximos papas, deberían ser, no ya italianos, sino romanos pata negra, o sea nacidos en una de las siete colinas y por extensión en el Janículo o en el Campo de Marte.
En la citada entrevista el Prelado Planellas dice cosas como estas: <<perdón por sus actos y apoyo a los presos separatistas>>. <<Si no hay perdón, no podemos tirar hacia adelante. Porque también del otro lado hay gente que se ha sentido muy herida . . .>>.
Mire, Monseñor, lo del perdón está muy bien y es muy cristiano, pero vuelvo a mi niñez porque cuando me explicaban el sacramento de la Confesión, me decían que el perdón debe ir precedido por el arrepentimiento y el propósito de enmienda, y yo la verdad no veo nada de eso en la actitud de los separatistas presos y huidos.
Dice también el Mitrado que <<la culpa es de la Guerra Civil>>, que ha definido como <<una herida brutal que después en la transición solo se medio curó>>.
Mire Monseñor, durante su dictadura, D. Francisco Franco, entraba bajo palio en las catedrales y templos   catalanes, incluido el Monasterio de Montserrat donde según Boadella <<al abad Escarré, le subía la libido recibiendo bajo palio al Generalísimo, para después convertirse ladinamente  de franquista a nacionalista>>. Y además, la  cronología de sus colegas soberanistas arranca de mucho antes; y valgan solo tres ejemplos para no extenderme demasiado.
1631.- El Obispo de Solsona amenaza con la excomunión (nada menos) a quien no predique en catalán. No importaba que el sacerdote que predicaba en su diócesis fuera un cristiano ejemplar; si no predicaba en catalán, a la calle, excomulgado, arrojado a las tinieblas, fuera de la Santa Iglesia ¿Universal, Apostólica y Romana? O ¿tribal y nacionalista? O sea que este individuo no solo hubiera excomulgado a San Juan de Eudes, a Fray  Facundo de Torres y a San Juan Fco. Regis, sino al mismísimo Papa, Urbano VIII, pues ninguno de  los cuatro predicaba en catalán.
1640.- El canónigo Pau Clarís, entrega Cataluña a Francia nombrando Conde de Barcelona a Luís XIII, y nos  monta una guerra más con el país vecino. Seguramente el Sr. Claris sacaría un montón de beneficios espirituales  porque lo que es materiales los saldamos con la pérdida del Condado de Rosellón y la mitad del de la Cerdaña, que  pasaron a ser territorio francés. O sea, paz cristiana y universal y negocio redondo.
1727.- Los prelados del Principado, disponen que no se permita explicar el Evangelio en otra lengua que no sea la catalana. Y si los feligreses no la entienden, pues nada, que se fastidien, se quedan sin comprender la palabra de Dios.
O sea todo muy cristiano, católico y universal.
Más adelante el Prelado dice: <<la iglesia no se identifica con ninguna opción, debe remarcar y valorar el amor por el país y ofrecerle la propuesta cristiana>>.
Pero Monseñor, no me sea cínico; puede que la Iglesia Católica, en general, no se identifique pero en el pueblo de Jafré, del que por cierto tuvo que exiliarse el citado Albert Boadella, en lo más alto del campanario de la parroquia que Ud. Regentaba, ondeaba una bandera estelada. ¿Cómo que no se identifica?
Y en cuanto el <<amor al país>>, yo creía que el amor cristiano era a las personas, también a los animales como quería San Francisco de Asís e incluso yo lo hago extensivo a las plantas.
En fin, como ya escribí anteriormente, comprendo totalmente al judío Abraham del Decamerón.
F. J. Grau Marí