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To may it concern
To may it concern
18/09/2017
A quien corresponda.

La semana pasada visité el Parque Fluvial junto al Azud de la Marquesa. Se trata de la mayor inversión realizada en este paraje de Cullera para una infraestructura local: 12 millones de euros,  una inversión mayor que la del Puente de la Bega o la piscina municipal .Y, la realidad, lamentablemente, habla por sí sola: este espacio público está  abandonado. A nuestro paso, en el acceso más cercano al azud, el metacrilato de panel informativo  de este conjunto paisajístico está roto así como la valla de protección para posibles caídas de niños al canal. Salen a nuestro encuentro  las hierbas que crecen por doquier y la maleza impide que se aprecie bien el bosque de ribera que se pensaba recrear. Así las cosas.
El proyecto constructivo definitivo de esta infraestructura -no hablo de un anteproyecto o proyecto básico-  denominado PROYECTO DE RECONSTRUCCION DEL AZUD DE LA MARQUESA contaba con 6 pantalanes flotantes que permitían el cómodo acceso a este gran Parque Fluvial de más de 100.000 m2 , para disfrutar del mismo. Estas estructuras flotantes posibilitaban además que quienes alcanzaban mediante kayak o piragua el azud  pudieran alargar la excursión río arriba… Y, si la longitud desde el azud a la desembocadura es de  4,5 km, nuestro Xúquer tiene todavía unos 12,5 km rio arriba en su curso más alto hasta el límite de la ciudad .Pues bien, estos pantalanes  no se han instalado y el efecto es similar al que se obtendría construyendo una vivienda dúplex  a la que se pospusiera la construcción de la escalera que permite comunicar ambos pisos. A mi juicio, esta parte no construida e inacabada deja el proyecto mutilado, lo cual exigiría una reclamación por parte del Ayuntamiento ante la Confederación Hidrográfica del  Júcar para que se concluya. Esta completa finalización del Parque Fluvial junto al azud de la Marquesa supondría además una pieza clave más y una gran oportunidad de desarrollo para la ciudad de Cullera.
La restauración ambiental y los usos recreativos de los 17 km de Xúquer en nuestra ciudad pueden ser un segundo motor de desarrollo sostenible que se sume al de las playas. El turismo cultural y etnográfico atraería la visita  del paseo fluvial con sus molinos, acequias, espacios para picnic, cuentacuentos, recitales de música o poesía, recorridos supra locales en bici y puentes que mitigarían en suma  el problema de la estacionalidad del turismo de playa. Pensemos que los molinos existentes en Cullera son auténticos ferraris entre los monumentos tecno-científicos y  verdaderos gigantes del patrimonio histórico.
Las cualidades medioambientales del ámbito que nos ocupa del río, incluido en la RED NATURA y ZONA LIC, tienen un enorme potencial y justifican y favorecen la creación de un turismo educativo y ornitológico con torres para avistamiento de aves  y embarcaciones. Se trata, por tanto, de un turismo sostenible porque entregaríamos a las futuras generaciones un Xúquer con unas riberas mejores  que las actuales, puesto que  un turismo con espacios libres dotado de pequeños servicios aumenta y permite  la cohesión social.
Urge, en definitiva, –desde mi punto de vista- el mantenimiento de este parque como merece la ciudadanía, su finalización y la Redacción de un Plan Especial de Protección del Xúquer en nuestra ciudad que ordene las distintas actividades del Xúquer y sus riberas a su paso por Cullera.
Toni Giner. Arquitecto. Máster en Medio Ambiente y Arquitectura Bioclimática.
www.ginerarquitectos.com