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El domingo 25 de noviembre tuvo lugar la tercera etapa de la ‘Ruta dels Monestirs- el pas del Pobre’
El domingo 25 de noviembre tuvo lugar la tercera etapa de la ‘Ruta dels Monestirs- el pas del Pobre’
15/12/2012
El 25 de noviembre se celebró la tercera etapa de la quinta edición de la “Ruta dels Monestirs- el Pas del Pobre”. El grupo de excursionistas partió a las 7 horas de la mañana de Alzira y, con las primeras luces del sol despuntando a espaldas de la formidable silueta del pico de la Safor,

 iniciaron esta larga jornada que enlaza el Convento del Corpus Christi de Llutxent con el de Santa Maria de la Valldigna, en Simat.
Desde las mismas puertas del antiguo convento Dominico, la comitiva inició el trayecto serpenteando por las faldas del Mont Sant, pasando bajo los muros del guardián del valle, el Castell de Xío, uno de los protagonistas de la historia de este paraje, con la célebre batalla que dio lugar en el Mont Sant al “Milagro de los corporales” que se conservan en Daroca y, cuya explicación, se realizó en la visita a la Ermita de la Consolación en la segunda etapa.
Tras el amanecer, un espléndido día acompañó a los senderistas, permitiéndoles llegar a la vecina localidad de Pinet a la hora del almuerzo. Tras el descanso y tras sellar los credenciales del paso por esta población, se reanudó la marcha, ascendiendo el tramo más dificultoso de la etapa, hasta coronar el macizo del Buixcarró. Poco a poco, la comitiva fue ganando terreno por el sinuoso sendero hasta alcanzar los altiplanos de esta sierra, y enlazar con las amplias pistas forestales que lo atraviesan. Casi sin esfuerzo, los kilómetros iban dejándose atrás, abandonando la comarca de la Vall de Albaida, para entrar en la comarca de la Safor. Las cumbres del Penyalba y del Montdúber, eran los indicadores del nuevo paisaje que se abría ante los excursionistas, un valle cerrado presidido por el pueblo de Barx. Tras una pronunciada bajada, un breve descanso para reagruparse mientras se daba un trago de agua fresca de la Font de Benita, cercana al Pou de Neu.
A la entrada de Barx, la alcaldesa Maria Hernándis acompañada de la concejala de Cultura, Ester Vidal, recibieron a los excursionistas, encabezados por Rafael Fita, concejal de Turismo. Los felicitaron por participar en esta actividad y animó al Ayuntamiento de Alzira a continuar con esta  iniciativa que permite mantener unos lazos de unión entre los municipios que componen la Ruta dels Monestirs.
En este enclave de la Valldigna, se procedió a descansar para afrontar el último tramo de la etapa. A primeras horas de la tarde, se inició el descenso por el antiguo sendero, recuperado por el proyecto de la Ruta dels Monestirs, y que todavía conserva algunos restos del empedrado original. En un interminable zigzag, se iban avanzando metros, aprovechando la suavidad de las rampas para detener el paso y poder admirar la bella panorámica de la Valldigna, recortada por el mar de fondo. El sendero se introduce entre bancales de naranjos y, sin abandonarlos, se accede a la población de Simat, destino de esta larga jornada montañera, con meta en las puertas del Monestir de Santa Maria de la Valldigna, propiedad de la Generalitat Valenciana, donde los excursionistas realizaron una visita guiada.
El alcalde de Simat, Sebastián Mahíques, saludó a la comitiva y obsequió a los asistentes con una bolsa con información turística de “Els tressors de Simat”, toda una oferta de nuevos destinos en la vecina localidad para los amantes del turismo cultural.
A las 17:30 horas, partieron de regreso a Alzira, para poner fin a esta larga pero satisfactoria jornada, una de las más atractivas y sorprendentes de las que componen la Ruta.