Col·laboracions Cullera

Hechos poco o nada conocidos de la Segunda Guerra Mundial (V)
Hechos poco o nada conocidos de la Segunda Guerra Mundial (V)
14/02/2017
El Santo Grial, el Abad de Montserrat y el Reichsfuhrer de las SS Heinrich Himmler Aunque este articulo no podamos exactamente enmarcarlo como un hecho de la Segunda Guerra Mundial, si guarda relación por la época y algunos personajes.

El  Santo Grial es la copa o vaso que utilizó Cristo en la última cena con sus apóstoles, donde consagró el vino y lo dio de beber, pronunciando, según los Evangelios,  las palabras  “tomad y bebed todos de él,  porque este es el cáliz de mi sangre, sangre  de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados, Haced esto en conmemoración mía”
A lo largo de la historia y sobre todo en la edad media constituyó una fuente de literatura, escribiéndose poemas de los caballeros  medievales, como el rey Arturo que buscaban el Santo Grial.
Destaca el poema épico medieval Parsifal del siglo XIII sobre la vida de este caballero y su búsqueda del Santo Grial. Este poema inspiraría bastantes años después, al compositor  alemán Richard Wagner para la obra musical que lleva ese nombre.
Hay una leyenda Catara, según la cual, antes de caer el Castillo de Montsegur en el año 1244 el Santo Grial, tesoros y biblias de los cataros fueron celosamente guardadas en las entrañas de la montaña, puesto que se consideraba que tras un recorrido muy largo por Europa, el Santo Grial estaba en poder de los cataros.
Pero lo más creíble es que el Santo Grial lo trajo el  diacono mártir San Lorenzo en el siglo III a, entonces Iberia o Hispania, y es el que tenemos en la catedral  de Valencia.
Los papas Juan Pablo II  y  Benedicto XVI  han usado este cáliz  en las eucaristías multitudinarias celebradas en Valencia, por tanto, por parte de la Iglesia, es un reconocimiento a su autenticidad.
Destaca la cofradía del Santo Cáliz fundada por Benjamín Civera, celador del culto del Santo Cáliz y erigida canónicamente en la Catedral de Valencia con estatutos aprobados.
En el mes de octubre de 1940  y en visita oficial llega a  España el jerarca Nazi,  Reichsführer, Heinrich Himmler, máximo jefe de  las SS  Schutzstaffel  (no confundir con las Waffen SS, según decía el general alemán Wilhem Brittich), acompañado por un nutrido grupo de oficiales de las SS.  Pasan la frontera por Irún, visitando las ciudades de San Sebastián, Burgos y  Toledo, llegando finalmente a Madrid en tren.  En la estación del Norte fueron recibidos por el embajador alemán en Madrid y por el ministro de Asuntos Exteriores Español,   Ramón Serrano Suñer.  Más tarde sería recibido en audiencia por Francisco Franco en el palacio de El Pardo. Durante esos días y en su honor se celebró una corrida de toros en la plaza de Las Ventas, el cartel estaba compuestos por los diestros,  Marcial Lalanda, Rafael Ortega “gallito” y Pepe Luis Vázquez, al terminar la corrida, los diestros fueron a cumplimentar al Reichsführer (1), quien les obsequió con unas condecoraciones alemanas. No obstante manifestaría que era un espectáculo “demasiado sangriento”, (y lo decía quien después seria unos de los responsables del Holocausto).
De vuelta a Alemania pasó por Barcelona manifestando su deseo de visitar el Monasterio de Montserrat ¿Por qué? Los nazis eran ateos, pero con tanta leyenda sobre el Santo Grial, consideraban que tenia poderes extraordinarios, de ahí su interés, por tanto, también lo buscaban.  En el poema Parsifal  aparece el nombre de Montsalvat, asociado a algún lugar  o montaña, nombre parecido a Montserrat, debieron pensar   que el Santo Grial pudiera estar en Montserrat.
Allí  llegaron, siendo recibidos por los abades, el padre Marcet y el  padre Escarré, pero estos delegaron en el Padre Andreu Ripoll Noble para atender a tan “ilustres visitantes”, ya que hablaba alemán  por haber hecho estudios allí.
Himmler manifestó su interés por el Santo Grial, pero los frailes le dijeron muy claro que allí no estaba  (y, suponiendo que pudiera estar, no lo darían), quiso  visitar el interior de la abadía y sus pasadizos interiores,  pero le fue negado, tan solo le ofrecieron visitar la basílica, pero lo rehusó, y ahí quedó la cosa.
Esta historia se sabe,  (lo de Montserrat) porque el padre Andreu Ripoll, se secularizó,  y ya de mayor, estando en una residencia de ancianos la contó, de no ser por esta anécdota quizá no lo  hubiésemos sabido.
(1) Reichsführer, rango militar de las SS equivalente en otros ejércitos al de Capitán General
Vicent Lluis Llopis