Opinió Cullera

Cullera como destino turístico
15/09/2011
Cullera desde ya, debe realizar un cambio profundo hacia la mejora de su “Oferta Turística” que complemente la oferta de sol y playa (por cierto unas de las mejores de todo el mundo), pero no un cambio como el que insinúa la Srta. Bohigues en su artículo del “Levante”, de donde parece que quiere ser corresponsal, sino todo lo contrario. Una “Ciudad Turística” como Cullera: que ha sido el destino preferido por los madrileños de poder adquisitivo medio-alto y de los habitantes de Valencia capital, ni puede, ni debe quedarse relegada a un segundo plano tras destinos como por ejemplo Gandía.

Desde estas líneas apoyo sin fisuras a la nueva política Turística del Ayuntamiento de Cullera (¡ya era hora!). Muy bien lo de que la maquinaria pesada de la construcción no pueda funcionar en verano.

También parece que haya un pequeño cambio en la marcha nocturna, todavía tímido. Una ciudad como la nuestra se merece, a parte de Fiestas Mayores una programación de verbenas y conciertos. Estar a la altura de las circunstancias es mirar a nuestros vecinos de Gandia con una marcha insuperable y una programación de conciertos que han traído a cantar como Julio Iglesias, Tom Jones o el mismísimo Juanes. Cullera se lo merece.

En estos momentos nuestros visitantes (los otros dejaron de hacerlo) son los viejos y los jóvenes rozando la minoría de edad, mientras sus padres y hermanos mayores se marchan a Ibiza, Benidorm, Gandia, la Costa Brava, etc. Los turistas comprendidos entre los 20 y pico hasta los 60, no vienen porque se aburren como ostras (no todo puede ser playa) pues no tienen ninguna alternativa de diversión que no sea otra que ir a la playa o todo lo más tomarse un helado o un café en cualquier establecimiento.

Todo esto conlleva el que nuestros ciudadanos se sientan al margen o incluso engañados por un turismo que no se deja ni un euro en Cullera.

Nuestra ciudad necesita urgentemente un cambio en estas materias. Hay que recuperar al turista de calidad, las condiciones naturales nos sobran: castillo, mar, montaña, río, huerta, campos de arroz y un bingo, etc; hay que hacer esos cambios y que nuestros visitantes puedan gastarse el dinero en nuestras tiendas, nuestras cafeterías, nuestros restaurantes… Y así que el Ayuntamiento pueda recaudar más con impuestos indirectos y que eso repercuta en la mejora de la calidad de vida de los cullerenses.

Así no tendríamos la sensación de que el turista sólo viene a Cullera a ensuciar sus playas y sus calles y además los servicios como la electricidad, la limpieza de playas, el socorrismo, etc., nos cuesta todavía pagarlo de nuestro bolsillo a una ciudad que permanece todo el año con los servicios cubiertos en un pueblo fantasmagórico la mayoría del año.

No Srta. Bohigues, anda usted bastante equivocada. Una ciudad turística de primer orden como Cullera le falta la marcha: un casino, una sala de fiestas, etc. y no el sonido del Picu-picu. Aliento al Alcalde y al Concejal de Turismo a seguir en la senda.

Alejandro Vte. Bonet Martí

Ex concejal socialista de Turismo, playas, camping, comunicación y servicios exteriores